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Saturday, December 11, 2010

Los desafíos de Indra tras liderar los servicios de TI en el ránking Dow Jones

Hans Nieto, gerente de comunicaciones y responsabilidad corporativa de Indra para América Latina, reveló algunas de las estrategias que le permitieron alcanzar ese reconocimiento en el índice de sostenibilidad.

Indra, la empresa multinacional de tecnología, ha quedado ubicada en el tope del ránking de empresas sostenibles a nivel mundial del índice Dow Jones, en el subsector de servicios de TI e internet, por tercera vez en cinco años (2007-2008).

La calificación de este ránking se basa en la suma de criterios económicos, medioambientales y sociales, lo que dejó a esta empresa con la mejor puntuación global y situada delante de compañías como las estadounidenses IBM y Teredata, o las indias Tata y Wipro.

La gestión de riesgos y crisis, la protección de la privacidad, la seguridad TI o la gestión de la relación con los clientes son las áreas en las que la compañía alcanzó la mejor puntuación, así como en lo que se refiere a los informes medioambientales y sociales.

En entrevista con AméricaEconomía.com, Hans Nieto, gerente de comunicaciones y responsabilidad corporativa de Indra para América Latina, reveló algunas de las estrategias que les han permitido alcanzar este reconocimiento y obtener en 2009, sólo en América Latina, ventas por US$380 millones.

¿Qué factores potenció la compañía en el último año, para estar en el tope del ránking de sostenibilidad del Dow Jones?

Nuestro enfoque de la sostenibilidad forma parte de la visión que tenemos de la responsabilidad corporativa. Esta visión nos ha llevado a definirnos como una empresa innovadora y del conocimiento en las relaciones con nuestros públicos internos y externos (accionistas, empleados, clientes, etc.), así como con las instituciones que lo cultivan y desarrollan, y las comunidades en las que actuamos. Esta visión de sostenibilidad fue plasmada en nuestro Plan Director de Responsabilidad Corporativa, el que año a año es revisado para identificar aquellas iniciativas que debemos mejorar en nuestra sostenibilidad como compañía. Es decir, el objetivo de la compañía es mejorar nuestra sostenibilidad.

El hecho de disponer de una oferta específica en áreas de elevado significado social y ambiental, nos dota de una capacidad especial de contribuir al desarrollo sostenible. Estas soluciones y servicios son, por ejemplo, nuestras soluciones y servicios en gestión ambiental, nuestra oferta de servicios públicos, seguridad, procesos electorales, accesibilidad y servicios de sostenibilidad.

En cualquier caso, durante el 2009 tuvo una especial relevancia dentro de las iniciativas de responsabilidad corporativa de Indra, la actualización del código ético y de conducta profesional de la compañía que, en términos de Dow Jones, se tradujo en una mejora dentro de las áreas económica y social de la evaluación. Asimismo, los esfuerzos que se realizaron para mejorar la calidad del reporte sobre emisiones de gases invernadero, y particularmente, los denominados scope 2 (emisiones indirectas derivadas del consumo energético) y scope 3 (emisiones indirectas de la cadena de valor), fueron relevantes para alcanzar la posición que hoy tenemos.

¿Qué estrategia se ha desarrollado en Latinoamérica para aplicar la política de sostenibilidad de la empresa?

La estrategia en Latinoamérica se concentra en extender las principales iniciativas corporativas y complementarlas con acciones adaptadas a las comunidades locales donde operamos.

Una de las referencias de éxito en la extensión de las políticas corporativas en Latinoamérica, adaptadas localmente, ha sido el caso de nuestra apuesta por la innovación. Indra considera que el uso de la tecnología es el factor diferenciador para el crecimiento. Por lo tanto, además de incorporar alta innovación en los ciclos de desarrollo de nuestros productos y servicios, manteniendo centros de excelencia y avanzados software labs en toda Latinoamérica, también nos hemos definido como agentes minimizadores de la brecha digital.

En este sentido, hemos resuelto trabajar en el desarrollo de tecnología para colectivos desfavorecidos, y en particular para personas con algún tipo de discapacidad. De esta manera, hemos desarrollado lo que denominamos “Cátedras de Tecnologías Accesibles”, un conjunto de soluciones desarrolladas junto con otras instituciones del conocimiento (fundaciones y universidades) para mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad. Una de estas soluciones es HeadMouse, un ratón virtual que, mediante una webcam -de bajo costo- conectada al computador, permite a personas con movilidad reducida, mover el cursor través de simples movimientos de la cabeza. Este software es gratuito y puede descargarse fácilmente desde internet.

Como contribución concreta a la región, hemos suscrito acuerdos con instituciones que trabajan en la rehabilitación de personas discapacitadas en la mayoría de los países de Latinoamérica, lo que nos ha permitido acercarles la tecnología, y con ello ayudarles en su inclusión laboral, educacional y de entretenimiento.

Una reciente y muy buena noticia es que hace sólo algunas semanas hemos lanzado la primera Cátedra de Tecnologías Accesibles en Latinoamérica. Esta cátedra se dedicará a investigar y desarrollar tecnologías inclusivas para la realidad local de personas discapacitadas en la región, y además será desarrollada por latinoamericanos. La iniciativa será llevada adelante en Córdoba, Argentina, en acuerdo con la UNC (Universidad Nacional de Córdoba).

¿Qué beneficios económicos trae para la empresa este reconocimiento? ¿Qué beneficios trae para los trabajadores el que tengan este reconocimiento?

El hecho de ser una empresa reconocida como sostenible tiene beneficios muy claros que inciden en la competitividad presente y futura de la compañía. Por ejemplo, cada vez más, Indra está participando en licitaciones y proyectos en los que se exige a los proveedores tener una aproximación a la sostenibilidad en sus modelos de negocio, especialmente en países anglosajones y particularmente en los sectores relacionados con la administración pública.

Los beneficios directos para nuestros profesionales van por el lado de las iniciativas que promovemos en los ámbitos de desarrollo del talento, igualdad, conciliación vida familiar/profesional, etc.

Uno de los puntos que resalta este ránking es el ámbito de la innovación. ¿Qué acciones concretas se han llevado a cabo en este año y cuáles se integrarán en 2011?

Desde 2008, Indra es la primera compañía de su sector en Europa por inversión en I+D, según el ránking elaborado por la Comisión Europea, lo que refrenda la apuesta histórica de Indra por la innovación. Para los próximos años, Indra pretende continuar con su apuesta por la innovación, que se traduce en una inversión en I+D que supone más del 7% sobre su volumen de ventas.

Nuestro compromiso con la innovación implica de modo prioritario una fuerte inversión en talento, en apoyar su desarrollo y en retenerlo, por ello ya hemos alcanzado más de 30 mil profesionales a nivel mundial. Asimismo, la innovación en Indra se traduce en resultados concretos: una red global de 20 laboratorios de desarrollo de software en nueve países; casi 6,5 millones de horas de labor investigativa al año y el levantamiento de 38 centros de excelencia, donde se trabaja fuertemente en crear innovación, especialización y servicios en áreas específicas del negocio.

En Latinoamérica, desde hace algunos años hemos puesto en funcionamiento los llamados Centros de Desarrollo Tecnológico con el objetivo de potenciar la descentralización del desarrollo de nuestras soluciones y servicios a través de metodologías avanzadas de producción de software. Esta red de centros son un motor de desarrollo local, ya que la riqueza del conocimiento se genera y queda en la zona. La red de centros de dDesarrollo cuenta en la actualidad con centros en Brasil, México, Argentina, Colombia y Panamá.

¿Cuál es la participación que la empresa tiene en América Latina? ¿Cuánto espera seguir creciendo?

Contamos con más de 6.500 profesionales en la región, ocho software labs y seis centros de excelencia, que actúan como avanzados laboratorios de I+D.

En 2009, alcanzamos ventas en Latinoamérica por más de US$380 millones, cifra que representa el 11% de las ventas totales de la compañía. De acuerdo a analistas del sector, Indra se ubica en la región entre las empresas más importantes -por volumen de facturación- en la provisión de servicios de TI.

Indra posee en Latinoamérica una sólida oferta de soluciones propias y de terceros para dar respuesta a las necesidades los sectores de servicios financieros, utilities y energía, seguridad y defensa, transporte y tráfico, AAPP y sanidad, industria y consumo, y telecomunicaciones; y una posición de liderazgo en servicios de outsourcing, gestión de aplicaciones (AM) y externalización de procesos (BPO).

Indra es una empresa con vocación de liderazgo global y estamos convencidos que el contexto actual de Latinoamérica nos presenta numerosas oportunidades para ampliar nuestro alcance.

Nota publicada en AméricaEconomía.com

Las claves para certificarse en la nueva norma de eficiencia energética ISO 50.001

Juan Carlos Campos, actual miembro del comité internacional que creó esta iniciativa para establecer una relación más amigable de las empresas con el medio ambiente, comenta cuáles serán los pasos que deberán seguir las compañías latinoamericanas para obtener este reconocimiento a nivel internacional.

Santiago. “La iluminación es mi casa es eficiente. Tengo un sistema que permite que los artefactos no sigan gastando corriente cuando están apagados, pero siguen enchufados”, dice Juan Carlos Campos. “Incluso tenemos un control que regula la temperatura del agua caliente, lo que permite que si me voy a bañar y me sale el agua hirviendo, no tenga que dar el agua helada y termino gastando la misma energía”, cuenta orgulloso.

Y es que este colombiano, ingeniero Termoenergético y doctor en Ciencias Técnicas, especializado en equipamiento energético de centrales nucleares, es actualmente miembro del comité internacional creador de la norma ISO 50.001, creada con el propósito de certificar a aquellas empresas que buscan reducir su consumo de energía e intentan ser más amigables con el medio ambiente.

Campos ha trabajado en Cuba, Colombia, Ucrania y Rusia, entre otros países. Es gerente de Gestión Energética de la empresa colombiana E2 Energía Eficiente, dedicada a la implementación de la norma SGE (de responsabilidad) en el segmento industrial y minero. Y profesor titular en Cuba y Colombia, una trayectoria profesional que lo trajo a la Expo Eficiencia Energética 2010 que se realizó la semana pasada en Chile, evento en el que conversó con AméricaEconomía.com sobre los pasos que deberán seguir las empresas latinoamericanas para participar de este proceso de certificación voluntaria que comenzará entre mayo o junio de 2011.

Según el experto, lo primero que hay que tener claro es que “realizar una gestión eficiente en el uso de la energía permite reducir los costos energéticos, de producción, lo que a su vez mejora la competitividad y la posición en el mercado”.

Los pasos son los siguientes:

1.- Establecer una política energética de la empresa.

2.-Desarrollar un proceso de planeación energética.

3.-Implementación y operación de esa planeación energética.

4.-Proceso de chequeo, que consiste en monitorear y analizar los resultados del proceso de implementación. En este punto se deben establecer las acciones correctivas y preventivas.

5.-Revisión con la gerencia de la empresa, básicamente para hacer los cambios correspondientes y ajustar los procedimientos de planeación realizados.

6.-Proceso de mejora continua, para aplicar los cambios y de nuevo comenzar el proceso.

7.- Chequeo anual de la empresa, lo que permitirá conseguir la recertificación cada dos años.

“Pero como esta certificación se considera un acto de Responsabilidad Social Empresarial, porque reduce los gases de efecto de invernadero, esto se convertirá en un requisito cliente- proveedor”, asegura Campos.

Manos al bolsillo. La inversión que una compañía debe hacer para ser certificada varía según la facturación energética que ésta tenga. Por ejemplo, si gasta US$500.000 mensuales, los costos de implementación aproximados serán de US$150.000. Si es de un US$1 millón mensuales, el monto subirá a US$600.000.

Pero el experto insiste en que “lo que tú vas a gastar, lo vas a recuperar rápidamente por la recuperación de los costos energéticos. La experiencia muestra que en máximo un año se puede recuperar la inversión y comenzar a obtener ganancias".

A medio gas. A nivel mundial, Europa es una de las regiones más avanzadas. Ya cuenta con una norma que deben cumplir todas las empresas que forman parte de la Unión Europea (EN 16.001).

Estados Unidos, desde 2000, que también ya tiene una (ANSI) y si bien América Latina no encabeza la lista en cuanto a eficiencia energética, tampoco está en el último lugar. “Podríamos decir que estamos a un nivel medio y lo que nos queda para poder compararnos con los países más avanzados es avanzar en el procesamiento de esta norma”.

En cuanto al desempeño de los países, Brasil es uno de los más avanzados, ya que con Estados Unidos fueron los impulsores de la norma ISO 50.001. También participaron Chile, Colombia y Argentina, por lo que, según el experto, serían estos los países impulsores a desarrollar la aplicación en el resto de los países de la América Latina.

Campos destacó además el rol de México y Costa Rica, porque de Sudamérica para arriba, considera que estos son los países que más se han preocupado de esa temática. Además, dijo que si bien el país azteca ya se sumó al proceso de implementación de la norma, espera que pronto Costa Rica también lo haga.

Y es que la norma tiene dos desafíos importantes en la región. El primero, tiene directa relación con el conocimiento en gestión energética. Es decir, hay que capacitar a las personas y entidades que se van a desenvolver en esta área. El propósito es que “no tengamos que depender de nuevo de entidades certificadoras, de implementadoras extranjeras, sino que debemos lograr que nuestros países sean capaces de hacerlo”.

Lo segundo, es que las que las empresas se interesen por la implementación de la norma, y para eso es necesario divulgarlo, así el sector puede ir asimilando los requisitos de la norma y comprender los beneficios que obtendrá a largo plazo.

Expectativas. Juan Carlos Campos tiene claro que los procesos de asimilación no son rápidos. Hay una primera etapa que es lenta y tiene relación directa con el número de empresas que se certificarán por año. “Así ha pasado con la norma ISO 9.001 y con la 14.001, pero hay factores que creemos que pueden acelerar este proceso en el caso de la 50.001”.

Y aunque la norma establece 128 requisitos, el experto destacó los principales que se deben tener en cuenta: una política energética, contar con objetivos, metas, planes de acción y una estructura organizativa.

El impacto que se espera tener entonces es la reducción de los gases de efecto invernadero. “Hoy el 75% de los gases que provocan el efecto invernadero es dióxido de carbono y el 90% del dióxido de carbono se debe a los procesos de combustión para obtener energía. Entonces, la norma espera impactar el 60% de los gases que provocan el cambio climático”.

Hoy Juan Carlos, exitoso en el mundo por promover la eficiencia energética, asume que aún le queda una gran misión por cumplir: “que mis hijos también hagan lo mismo, pero aún no lo logro y ese es uno de mis principales desafíos”.

Nota publicada en AméricaEconomía.com

América Latina deberá diversificar su economía para seguir creciendo de la mano de Asia

“La imagen de hoy es que hay un mundo dividido. Hay un crecimiento sorprendente en Asia por las economías exportadoras y mercados que están despertando, mientras Estados Unidos y Europa están muy débiles”, dijo Joseph E Stiglitz (67), ganador del premio nobel de economía en 2001, motivo por el que la recuperación económica sería muy lenta.

Stiglitz, economista estadounidense, que visitó Chile para participar en un foro económico organizado por el chileno Banco de Créditos e Inversiones (BCI), dijo que América Latina está en un punto intermedio y eso representa un riesgo para las oportunidades porque la situación ni en Estados Unidos ni en Europa mejorarán muy pronto. Hay un bajo nivel de consumo e inversión, además hay problemas para acceder a créditos y los niveles de deudas son altos.

El experto, que ha impartido clases en las universidades más importantes de Estados Unidos y es autor de más de una decena de libros, ironizó con respecto a la situación que viven principalmente los jóvenes hoy en su país. “Los estudiantes chilenos egresan para trabajar, mientras que allá los hijos están titulándose para volver a la casa de los padres”, dijo y adelantó que a pesar de que el Banco Central está intentando que el panorama cambie, los resultados se verán recién en cuatro o cinco años.

Stiglitz criticó la burbuja en la que vivió su país antes de 2001, donde la gente consumía mucho más allá de sus capacidades enfatizó en que el gran problema ahora es que el ingreso promedio está por debajo de 1997.

“El gobierno contribuye a esto porque hubo un minuto donde se pudo estimular la economía, pero duró un minuto. Ahora en Estados Unidos y Europa hay escepticismo. El gobierno estadounidense sobrevendió el estímulo y dejó de lado la estimación. Creyó que el desempleo iba a llegar al 8%, pero se llegó al 10%. La tasa de desempleo juvenil es aún peor. Actualmente se dice que es un 10%, pero en realidad es un 20% y se prevé que llegue al 40%”, dice el experto.

En cuando a Asia, dice que sí aprendió las lecciones de la crisis que hubo en 1999 y que será este crecimiento el que ayudará a América Latina y África, lo que genera una nueva geografía en la economía mundial.

Pero se hace una pregunta ¿Hasta cuándo Asia seguirá creciendo y siendo un motor económico? “Asia se basa en el crecimiento de las exportaciones a Europa y creo que eso se sostendrá.

En entrevista con AméricaEconomía.com, el premio nobel de economía hizo mayor referencia sobre la situación actual de América Latina y mencionó algunos tips en los que se debería enfocar la región para continuar por buena senda.

¿Cuáles son los principales desafíos económicos para América Latina?
El principal desafío va a ser en términos de gestionar formas en el gran crecimiento en las Américas como en Europa. Parte de esto estará basado en el gran crecimiento de Asia y en el gran apoyo que eso le va a proporcionar a los precios de los commodities. Pero a largo plazo América Latina tendrá que alejarse de la dependencia que tiene de las exportaciones de los commodities para hacer una economía más diversificada. Lo ha estado haciendo pero no ha sido demasiado.

¿Cuál será el enfoque de las principales economías de la región?
Creo que América Latina ha tenido grandes éxitos en los últimos años y me gustaría enfatizar en el crecimiento económico y la reducción de la pobreza. Algunos de estos programas son muy innovadores, como los que tiene Brasil, que son bastantes efectivos, por lo tanto, uno de los desafíos debido a estos problemas económicos, será justificar el crecimiento. En el caso de Chile, cuando empeoran los problemas de desempleo siempre se hiere a aquellos que tienen menos educación, a la parte más inferior de la sociedad y esas son cosas que también hay que corregir.

¿En qué países deberemos poner más atención el próximo año?
Me parece que dependerá de la fluctuación de los precios de los commodities, que han sido bastantes inciertos y si los precios de los commodities llegaran a caer, cosa que no creo que ocurra, entonces algunos de los países que dependen de eso podrían tener problemas.

En Estados Unidos en estos momentos nos estamos preocupando bastante por el tema de los virus que existen y además de los problemas con las drogas. Tenemos estas guerras de droga y para nosotros esto es un problema bastante serio.

¿Cuáles son a su juicio los puntos en los que la región debe concentrarse?
América Latina se la ha arreglado bastante bien durante la crisis y ahora necesita volver a resolver problemas como la reduciendo la pobreza, la inversión en educación, continuar estableciendo una diversificación de la economía, la que requerirá políticas de inversión, y el crear nuevas industrias que permitan salir de la dependencia de los recursos.

Nota publicada en AméricaEconomía.com

Saturday, April 24, 2010

Bananas a bordo: finaliza eterna pugna ante la OMC

El término del conflicto arancelario con la Unión Europea es una gran oportunidad para Ecuador, Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Perú y Venezuela.


Popularizado alguna vez en un chachachá como “el único fruto del amor...”, el banano producido en América Latina estuvo los últimos 16 años en pie de guerra. Su objetivo estaba claro: derrotar los altos aranceles que la Unión Europea cobraba por el ingreso del fruto proveniente de la región, a diferencia del que imponía a los países de África, Caribe y Pacífico (ACP).
Luego de varios intentos fallidos, las regiones comprometidas llegaron a un acuerdo en una negociación celebrada en Ginebra, gracias a la cual se reducirán gradualmente estas tarifasn de 176 a 114 euros por tonelada, entre 2010 y 2017. Así, el conflicto más antiguo que registra la Organización Mundial del Comercion comienza a llegar a su fin. Y las posibilidades para la industria aumentan.
El mercado promete y es que la banana representa 23% de la producción mundial de frutas. Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), si bien el volumen mundial de embarques de banano cayó 3,3% entre 2007 y 2009 -registrando cifras de 13.800 millones de toneladas en 2009-, la demanda por este fruto podría ascender hasta 7,8% en 2010.
Gran oportunidad para las naciones más favorecidas (Ecuador, Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Perú y Venezuela) que quieren expandirse, aumentar y mejorar sus producciones y exportaciones, aprovechando que Europa -que produce unos 400 millones de toneladas al año (90% proviene de España, principalmente las Islas Canarias)- importa unos 5.600 millones de toneladas de otras regiones, una demanda que no ha podido ser cubierta sólo por los países ACP.
Ecuador es un claro ejemplo. Si bien es el primer exportador mundial de banano (1.200.000 toneladas métricas al año), su producción está por debajo de Costa Rica y Colombia, principales competidores. “Al pagar menos impuesto, crecerá la compra hacia nuestra región y por eso queremos tener más bananos cultivados por hectárea”, dice Eduardo Ledesma, director ejecutivo de la Asociación de Exportadores Ecuatorianos de Bananas.
Jorge Sauma, presidente de la Corporación Bananera Nacional de Costa Rica, también está ilusionado con este acuerdo. “La UE tiene todo el derecho de ayudar y subsidiar a sus ex colonias, pero que no se haga a través de aranceles que pagamos nosotros”, enfatiza.
Según un estudio realizado por Giovanni Anania, catedrático de la Universidad de Calabria en Italia, “la reducción de los aranceles de importación de banano de la UE será de gran ayuda para los exportadores latinoamericanos, pero perjudicará a los países de África, Caribe y Pacífico”.
Interés ecuatoriano.
Las expectativas entonces son altas. Sobre todo para Ecuador, que desde 1993 se ha caracterizado por ser la cabeza de lucha en esta guerra bananera. Expresó su rechazo cuando se declaró que los países ACP tendrían un régimen preferencial por haber sido colonias europeas. Peleó para que se eliminaran las licencias que permitían entrar a Europa y que exigían una serie de requisitos. Insistió en que se rebajaran los aranceles de 230 a 187 euros, los que finalmente terminaron en los 176 euros vigentes hasta hoy. E incluso se atrevió a demandar en dos ocasiones a la UE ante la OMC, por los antecedentes mencionados.
“Ecuador ha sido el país que más se ha movido porque es el que más se beneficia”, dice Luis Pocasangre, científico y Coordinador Regional para América Latina y el Caribe del grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional de Costa Rica. Y está claro porque este país abastece el 33% de la demanda mundial, con la producción de 1.500 cajas por hectárea. Si llegara a 2.000 cajas, su exportación aumentaría de 270 millones a 400 millones de cajas, con lo que abastecería el 50%.
Hay que decir que los líderes indiscutidos de cosecha por área son Brasil y la India, pero no figuran como competencia, porque consumen casi todo lo que producen y, por lo mismo, están al margen de las exportaciones a la UE u otros mercados como Estados Unidos y los países en desarrollo.
Costa Rica, el segundo mayor exportador de América Latina, no se queda atrás. A pesar de todos los problemas que ha tenido por recientes inundaciones que causaron la pérdida de 5.000 hectáreas plantadas y 12.000 afectadas, mantiene la actividad bananera como la primera industria de exportación agropecuaria en el país, generando 40.000 empleos directos y 6.000 indirectos.
“Costa Rica tiene 46.000 hectáreas de banano plantado y producimos alrededor de 2.500 cajas por hectárea para banano de exportación”, dice Jorge Sandoval, director de investigaciones de la Corporación Bananera de Costa Rica. Colombia cosecha 1.700 cajas por hectárea y ocupa el tercer lugar en cuanto a las exportaciones.
Para ninguno de los países mencionados el tema del banano ha sido fácil, pero todos reconocen que es una industria importante para sus economías. Por eso también han puesto esfuerzos para popularizar aún más su versión orgánica y encontrar nuevos usos de valor agregado.
Y aunque es en EE.UU., Europa y Japón donde las ventas de banano orgánico han crecido entre 20% y 25% al año, en algunos países en desarrollo también se está promoviendo su consumo. En Bolivia existe un proyecto que busca que todos los escolares de La Paz y El Alto se nutran con banana orgánica para su desayuno, gracias a sus propiedades más saludables y amigables con el medio ambiente.
Pocasangre es enfático. “La demanda de este fruto ha crecido de forma exponencial”, dice y por eso fundaron la empresa Bana-Beni, que agrupa a los productores del selvático departamento de Beni.
Perú también está apostando a la banana orgánica. Según el ministerio de Agricultura peruano, en Tumbes -provincia al norte de país, donde predomina el sol casi todo el año-, las exportaciones de banano aumentaron de 8.246 a 8.995 toneladas, entre 2008 y 2009.
“Las bananas orgánicas no son un boom, sino que algo sostenido”, afirma César Morocho, gerente general de la Central Piurana de Productores de Banano Orgánico, en Perú.
Morocho relata orgulloso que tienen una enorme ventaja si se le compara con los países más fuertes, como Ecuador y Costa Rica. “Ellos tienen la sigatoka negra -hongo que ataca la hoja del árbol bananero-, y para combatirla necesitan 25 aplicaciones de fungicidas al año. Eso daña el ecosistema y producir orgánicos es prácticamente imposible”.
Lo mismo comparten Pocasangre, Ledesma y el presidente de la Asociación Bananera de Colombia, Roberto Hoyos. Este último, sin embargo, prevé que la banana orgánica tendrá, en el futuro, mayor aceptación que la convencional.
Aparte de que la industria bananera es una fuente de ingreso para miles de hogares en los países de América Latina, Asia y el Caribe, Sandoval dice que es esencial encontrarle valores agregados. “En Costa Rica nada se pierde. Reciclamos hasta las fundas con las que tapamos el banano. Nos sirven para hacer palos de escobas, peinetas o colgadores de gancho”, agrega. La carne del banano es ocupada para hacer harina. Sus cáscaras se utilizan en la elaboración de biocombustibles. La flor de la planta se come en China conservada en vinagre, y con las fibras del cultivo a gran escala hasta se realizan fabricaciones textiles.
“Por eso es importante que nosotros sigamos creciendo”, enfatiza Eduardo Ledesma. Y de hecho, las expectativas que tienen son tan positivas, que incluso planifican incrementar sus áreas de producción para satisfacer la demanda mundial.
“En Costa Rica esperamos que nuestra producción crezca entre 5% a 10% para el próximo año”, dice Jorge Sauma.
Pocasangre es más escéptico. Cree que “la industria no variará mucho, porque en este momento no tenemos un déficit de fruta”, comenta.
El estudio de Giovanni Anania, sin embargo, prevé que los proyectos de importación de banano de la UE, al 2016, podrían aumentar 6%. De eso, considera que América Latina podría aumentar sus exportaciones 17%, y los ACP disminuir 14% en el mismo periodo.
Lo cierto es que con o sin aumento en la importación bananera, los países bananeros tendrán más plata en los bolsillos y estará en ellos el acelerar o mantener su ritmo de producción. La guerra de las bananas está quedando atrás. Es hora de que la UE camine al ritmo del chachachá.

Los desafíos de los productores de flores ante la amenaza del cambio climático

Son desalentadoras las exportaciones de los principales productores de América Latina a EE.UU., Europa o los países asiáticos. El calentamiento global está haciendo que este mercado sea cada vez más costoso y competitivo.



Parecía el final feliz de una clásica película Disney. En la iglesia Hedvig en Estocolmo, Mia Ljungberg y John Nevado se convertían en marido y mujer, rodeados de 16.000 rosas y claveles. Todo un sueño teñido de rojo.
Y no podía ser diferente. John es hijo del español Roberto Nevado, un ingeniero mecánico de profesión que empezó en la floricultura por hobby y que llegó a Ecuador en 1996 para dedicarse a esa industria que auguraba fortuna. Le fue tan bien que, de las cuatro hectáreas que plantó en un comienzo, hoy tiene 45. Pero confiesa que “si hoy todos pudiéramos salirnos de las floricultura, lo haríamos, porque no es un buen negocio”.
Así de tajante. Es que al analizar las exportaciones de los principales productores de América Latina -Ecuador y Colombia- a Estados Unidos, Europa o los países asiáticos, las cifras son bastante desalentadoras. La crisis económica y el calentamiento global están haciendo que este mercado sea cada vez más costoso y competitivo.
En Ecuador, por ejemplo, comparando entre enero y julio de 2008 y 2009, las exportaciones disminuyeron 16,17%, las áreas cultivadas bajaron en 138 hectareas y despidieron a 11.070 trabajadores.
“Esto pasa porque el precio internacional de las flores cayó en 46% y sus volúmenes de exportación 8%”, dice Ignacio Pérez, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Flores (Expoflores).
En Colombia, segundo mayor exportador en el mundo, después de Holanda, el panorama no cambia. Durante los 10 primeros meses de 2009 las exportaciones a Estados Unidos disminuyeron 16,9%. Los productos no tradicionales cayeron 15,1% y la floricultura 6,4%. La situación para ambos países es compleja.

A flor de piel
En Rusia y Ucrania existe la tradición de que cuando los niños asisten a su primer día de clases, deben llevarle una flor a su maestra. Una maravilla para aquellos que exportan flores a esos países. Las festividades religiosas u otras como el día de San Valentín, el de la Madre o de los Muertos, “son muy significativas porque crece el consumo”, dice Pérez. El problema es que, o los consumidores están menos sensibles o cambiaron las preferencias de sus regalos, porque ni siquiera durante todas estas fechas se consiguió levantar el mercado durante 2009.
“Nuestra rosa es reconocida a nivel mundial y por eso su valor es más alto que el del resto del mercado”, justifica Elizabeth Barsallo, Coordinadora Sectorial de la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones de Ecuador (Corpei). Las rosas ecuatorianas se caracterizan por sus largos tallos, que incluso alcanzan los dos metros de altura, y por sus cabezas que bordean los 15 centímetros.
En Colombia, en cambio, encontramos la rosa estándar, cuyo tallo no sobrepasa los 50 centímetros, es más barata y más demandada. Las áreas plantadas son mayores, sus ciclos para producir son más cortos y el volumen de su cosecha es mayor.
En Ecuador existen alrededor de 400 tipos de rosas y es lo que los distingue en los mercados internacionales. Según Corpei, entre 2006 y 2008, EE.UU. importó 64% de estas flores, Rusia 12%, Países Bajos 9%, y España, Canadá e Italia 2%. Con eso las flores ecuatorianas habrían captado US$521 millones.
Colombia no tiene una gama tan amplia de rosas. Aun así, “aporta 70% de todas las flores consumidas en USA. Ecuador aporta 10% de EE.UU., donde se consumen al año unos 10.000 millones de flores frescas cortadas”, dice el colombiano Jesús Arboleda, director y expositor de la floricultura en la Universidad de Guadalajara, México. “Lo que importa en este momento es que hay más competencia”, dice Pérez. Y es que debido al cambio climático se está alargando la capacidad de producción propia, como son los casos del sur de Rusia y Ucrania, que al tener su propia flor nacional disminuirían su importación.
Arboleda es más cauto en ese sentido. Comenta que eso es más dificil que ocurra. “Los costos serían muy grandes porque tendrían que controlar al máximo grado las variables del clima”, comenta.
México, que sufre de fuertes cambios de temperatura, no se hace problema. “Sólo el 5% de su producción se exporta porque es un gran consumidor”, dice Pérez. Y eso va vinculado con su cultura y la cantidad de festividades que tienen al año.
“EE.UU. le ha dicho a México en muchas ocasiones, cultiva flores que te las compro todas”, dice Arboleda. Pero hasta ahora por parte de México no hay respuesta. Sigue exportándole sólo el 1% de su producción. Las críticas recaen entonces porque 2009 fue uno de los años más difíciles para ellos y ni siquiera el día de los muertos pudo resucitar su industria.
Arboleda, que ha dictado cátedras sobre la industria de la floricultura en varios países, dice que el comportamiento de México se debe a que la floricultura es vista como una economía de subsistencia, para ayudarle al campesino pobre. Recalca que distinto es el caso de Colombia, donde se le ve más como una agroindustria.
El 95% de la producción del país azteca sale del estado de México para el resto del país. “Guadalajara tiene unos cinco millones de habitantes y ésta consume entre US$13.000 y US$15.000. Sólo en una ciudad como Guadalajara”, añade.
Nevado comenta que “son mercados autosuficientes, que no pueden competir con la calidad ecuatoriana o colombiana”, comenta Nevado.
La gran excepción que está rompiendo la regla es Perú. Sus exportaciones crecieron 15%, entre enero y agosto de 2009, según la Asociación de Exportadores de Perú, con lo que podría entrar a competir con Colombia.

"Al termómetro"
Los cambios climáticos bruscos son un gran riesgo para el agricultor. Las plagas aumentan, el control sobre el producto se vuelve incontrolable y aumenta el uso de agroquímicos.
Por eso cada día tienen más relevancia las certificaciones socio-ambientales, que se preocupan de medir las condiciones laborales y cómo usan y desechan los químicos. “Las empresas que no cuenten con éstas no podrán participar ni llegar a los mercados internacionales”, sentencia Nevado.
“Los plaguicidas dependen de cómo se utilizan, más que del químico en sí”, comenta Arboleda. Agrega que al momento de una inspección “si no das respuestas satisfactorias te pueden incluso cerrar”.
Entre las certificaciones de Nevado, tiene dos orgánicas. “Como no usan químicos las podemos servir en restaurantes (saben un poco amargas, pero sabrosas) o un spa”, relata orgulloso.
Un aspecto que destaca Arboleda es que de aquí a unos años más podrían desaparecer los cultivos a cielo abierto. Por eso serán claves los invernaderos bien acondicionados, para controlar las plagas y tener cultivos todo el año, de mayor y mejor calidad. “Bajo esas condiciones la industria podría seguir siendo rentable. Así produces lo necesario para la fecha exacta”, sentencia.
Y es que los productores están preocupados y no saben si este negocio seguirá siendo rentable o no.
Nevado asume con tristeza que nunca volverán a tener la rentabilidad que consiguieron entre 1965 y 1975 o entre el 92 y 96. “¿Pero qué hacemos si las plantas están en el suelo? Salirse de este gremio es muy difícil”, asume el empresario.
Arboleda no comparte esa opinión. “El consumo de flores en el mundo crecerá como lo ha hecho en los últimos 50 años” rebate. Argumenta que si bien la floricultura es la inversión más cara en la agricultura, los rendimientos son muy buenos. “Basta sólo con decir que cada rosal da entre 15 a 20 plantas comerciales por año”, reflexiona.
“Creo que tanto Colombia como Ecuador tenemos las condiciones para mantener nuestro liderazgo”, concuerda Pérez.
Barsallo, por el contrario, cree que la utilidad que se percibe no es un atractivo, sobre todo cuando existen varios factores de riesgo que no están en las manos de los productores.
Sólo el tiempo dirá si las importaciones de los principales mercados volverán a nutrir de agua este producto. Por ahora, y de aquí a algunos años, la industria no se encuentra en la flor de la vida.

Bolsa de líos

Los productores de bolsas plásticas están en el ojo de la tormenta ecológica, pero también están reaccionando.

Eran las 20:00 horas del 6 de diciembre de 1996 e Inapol ardía. Una sobresaturación de gases en la zona de impresión quemó por completo la empresa chilena de bolsas plásticas. “Tuvimos que partir de nuevo de cero, pero hemos logrado mantenernos en el mercado”, dice entre suspiros Pablo Escobar, gerente general de Inapol y presidente de la Asociación Gremial de Industrias de Plásticos en Chile (Asipla).
Pero para Inapol el incendio le sirvió para renovar en nueva maquinaria y anticiparse a problemas que aquejan hoy a muchos productores pequeños de bolsas: el que sus productos no sean biodegradables.
Las protestas de grupos ecológicos en contra de las bolsas de plástico a nivel mundial, están generando más conciencia en el consumidor y, debido a eso, la amenaza de dejar de usarlas se hace más latente. En busca de soluciones, quienes se desempeñan en este rubro han tenido que adecuarse a la nueva tecnología de productos biodegradables, que buscan desintegrarse en menos tiempo que los actuales. Expertos sentencian que quien no se adapte, no sobrevivirá.
En México, principal fabricante de bolsas de América Latina, la situación podría ser dramática. Rafael Blanco Vargas, presidente del Instituto Mexicano del Plástico Industrial, explicó a los medios recientemente que podrían cerrar cerca de 200 empresas, por falta de tecnología suficiente que permita la degradación de este producto. Guillermo Salas, presidente de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (Anipac), del mismo país, considera que si eso ocurriera sería por la caída de la demanda. “Pero lo dudo. Las personas tienen que sacar las basuras de sus casas y no pueden hacerlo en vidrio, madera o papel”, argumenta.
México produce 390.000 toneladas de bolsas al año, lo que se refleja en 6,5 millones de unidades y unos US$ 400 millones en ingresos, según Anipac. Salas comenta que aunque antes de 2008 vivieron un período tranquilo, no estuvo exento de dificultades. En los últimos 10 años, del lugar 12 que tenían en este sector a nivel mundial, pasaron al 17. Después de ese año las cosas se complicaron aún más. Legisladores han presentado unas seis iniciativas para desincentivar el consumo de este material. En el primer semestre de 2009, la industria registró una baja de un 20% en la venta. “Pero al final de ese año, sólo perdimos un 5%, porque las empresas salieron con nuevos productos”, afirma Salinas.
Situación similar es la que se ha tenido que adoptar en Chile. “En Inapol estamos haciendo bolsas oxo. Éstas son más sensibles a la luz, humedad y temperatura, lo que reduce la degradación a dos o tres años”, explica Pablo Escobar.
Otra alternativa en la que está innovando Inapol son los productos naturales. Se pueden hacer a partir de los almidones que contiene la papa, el maíz o el azúcar, entre otros. El beneficio es que si el plástico se deja en la tierra se degrada en 180 días.
Pero no todas las empresas han podido adaptarse a esas nuevas tecnologías y satisfacer las demandas de las grandes cadenas de supermercados. Por diversos motivos, “entre 15 y 20 empresas de bolsas de plástico desaparecieron en Chile en los últimos 10 años. Sólo están sobreviviendo los más fuertes”, explica el gerente de Inapol, donde se producen 50 millones de bolsas mensuales.
“El problema es que hacer ese tipo de bolsas es más caro. Tanto así que los supermercados no podrían regalarlas a sus clientes, sino que tendrían que venderlas”, explica Salas.
En Brasil, segundo país productor en América Latina, se está viviendo un proceso de reestructuración que busca potenciar el reciclaje y acabar con las bolsas plásticas convencionales. Lo mismo pasa en Argentina, donde el senado de Buenos Aires estipuló una ley en septiembre de 2008 para que en el plazo de dos años se encuentren empaques de caracter biodegradable.
Quieren imitar a China e Irlanda, países donde ya se prohibió su uso e incluso se cobran impuestos, a menos que sean biodegradables.
“No sé qué tan beneficioso resulten al final los biodegradables. Aún se están estudiando y hay algunos que afirman que después no se pueden reciclar más”, dice Alfredo Schmitt, presidente de la Asociación Brasileña de la Industria de Embalajes Plásticos Flexibles (Abief).
“Bolseando”. Según reportes de prensa, en Brasil se consumen 1.000 millones de unidades al año y el 80% de ellas se ocupa para echar la basura. “Aquí la gente reclama, pero no tienen argumentos”, dice Schmitt.
Las razones para trabajar en esta área, según un estudio entregado por Asipla, es que el plástico representa el 1% del consumo mundial de combustibles fósiles. El más usado es el gas (60%) y para comercializarlo se le debe extraer obligatoriamente el etano para bajar su poder calórico. El etano se convierte en etileno, que de no ser capturado sería quemado o liberado al medio ambiente. Ese etileno se transforma en polietileno, con el que se hacen las bolsas plásticas. “Ésa es la razón por la que tenemos que romper los paradigmas. La contaminación se produce por el uso que la gente les da”, dice Escobar.
El presidente de Abief es más crítico. “Nadie discute esto desde el punto de vista técnico”, afirma y agrega que “no hay nada que pueda reemplazar los plásticos; lo que tiene que haber es una mayor inversión en educación y en reciclaje”.
La mismo cree Salas, quien está convencido de que los políticos dictan las normas para quedar bien con la gente, sin considerar la medidas de elaboración que hay detrás. Escobar, Schmitt y Salas comparten un principio básico: “en la naturaleza nada se crea, nada se pierde, todo se transforma”.
Por eso quieren continuar en este negocio, independientemente de que cada vez sea más complejo o más competitivo. “Esta industria seguirá siendo rentable”, comparten los ejecutivos del sector. Y uno de los factores clave será elaborar planes que busquen concientizar a la ciudadanía de la importancia del reciclaje.
Salas, de hecho, ya partió. Junto con instituciones académicas y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, crearon el proyecto “Saquemos a México de la basura”, el que busca crear 222 centros de transformación en el país para reciclar y convertir la basura en energía eléctrica, como ocurre en países como Taiwán, Estados Unidos, Canadá y Brasil. Al parecer, es hora de callar los discursos para demostrar por qué los plásticos deben seguir existiendo y no deben irse al tacho de la basura.

Llamada del cielo: las nuevas apuestas de Skype para seguir creciendo

Con videos y nuevos servicios, la plataforma de telecomunicaciones de internet Skype busca incrementar su participación en el competitivo mercado de las llamadas IP



“Fue muy extraño. Nunca entendí cómo ocurrió, pero me enamoré por Skype”, dice Valeria entre suspiros. Valeria Jaimes, de 24 años, vivió su infancia y adolescencia en Ecuador, junto a su madre chilena y su padre argentino. Cuando ingresó a la universidad emigró a Chile y para mantenerse en contacto con ellos todas las noches entraba a Skype, un programa que le permitía hablar y verlos gratis a través de su computadora personal.

Una de esas noches la agregó al chat un desconocido uruguayo, Alejandro Ramos, con quien empezó a tener una relación a distancia. Con él no sólo hablaba de computadora a computadora, servicio gratuito y que representa el 75% del flujo de llamadas de la empresa. Muchas veces debía llamarlo desde su notebook a un teléfono fijo o celular (Skype Out), servicio por el cual la firma cobra. Ramos le contrató un plan por Skype para que ella pudiera llamarlo cuantas veces quisiera. Hoy ambos viven juntos en Ecuador y mensualmente cargan US$ 10 en Skype para comunicarse a los celulares de sus familiares y amigos en América Latina.

Así Skype es hoy la plataforma de telecomunicaciones de la familia Ramos Jaimes. Y no sólo de ellos. La empresa danesa-sueca, nacida en 2003, tiene 521 millones de usuarios en el mundo y en 2009 registró ingresos por US$ 710 millones, según una estimación de la firma de investigación de mercado Telegeography Research (Skype aún no publica los resultados del último trimestre). La cifra es un 30% mayor que el año anterior. Su modelo de negocio es simple: ofrecer llamadas gratuitas vía internet entre usuarios de Skype y cobrar por las llamadas que salen de su sistema a telefonía fija o celular.

Además, Skype –controlada en un 30% por Ebay y en un 70% por un grupo estadounidense liderado por Silver Lake Partners– cobra por los mensajes de texto que se pueden enviar a los celulares, envío de mensajes de voz, el acceso a un número local (SkypeIn) en el país de residencia y los servicios para establecer una interconexión de centrales de teléfonos en empresas (Skype for SIP). “Ofreciendo más y mejores productos a nuestros usuarios aumenta el tamaño de las redes de usuarios y a largo plazo se da un valor agregado”, dice Manrique Brenes, director de desarrollo de negocios y gerente de productos electrónicos para el consumidor de Skype.

“Es un negocio rentable”, dice Luis Castejón, profesor de la Escuela de Ingenieros de Telecomunicación en la Universidad Politécnica de Madrid. En 2008 tuvo ingresos por US$ 550 millones, con costos directos de US$ 434 millones, lo que da ganancias antes de impuestos e intereses de US$ 116 millones.

“Skype es una empresa con un sólido modelo de negocio, que se beneficia de una economía de red”, dice Paul Brodsky, analista sénior de Telegeography Research. Las expectativas futuras de la empresa se basan en el crecimiento de la penetración de banda ancha y telefonía móvil en el mundo y en América Latina, además de una tendencia a la complementación entre los distintos sistemas de comunicación. “La telefonía por internet será uno de los canales de comunicación que van a complementar los chats, las videoconferencias y la mensajería instantánea”, dice Natalia Vega, gerente de Investigación y Consultoría en Telecomunicaciones de International Data Corporation Latinoamerica (IDC).

Y eso lo tiene más que claro la compañía. “Nuestra estrategia es trabajar con operadores en diferentes países para brindar los servicios necesarios”, dice Alejandro Arnaiz, gerente sénior de desarrollo de mercado para Latinoamérica de Skype.

Cerca del 35% de los usuarios usa Skype con fines comerciales. El plan corporativo más básico consiste en comprar una cuenta e ir asignando crédito a los empleados. El más nuevo se está desarrollando en EE.UU. y va dirigido a las pymes. La idea es que en su sitio web puedan tener un botón donde diga “llámanos vía Skype” y la llamada sea gratuita para los posibles clientes.

A la TV

Brasil es el séptimo país con más usuarios de Skype a nivel mundial. México es el 20°. Pero Skype no es el único proveedor de telefonía IP. “Esperamos que paulatinamente exista una alta competencia, en la medida que haya una alta calidad, como la que ofrece la telefonía tradicional”, dice Vega, de IDC.

Para Luis Castejón Skype aún no tiene una competencia fuerte. “Pero cuando las redes sociales que existen, como Facebook, decidan incorporar la comunicación verbal o la video-conferencia, necesitarán hacer inversiones muy fuertes”.

MSN Messenger ya lo hace. Gmail, el servicio de correo de Google, también. Incluso permiten videollamadas. “Skype no puede frenar el ritmo. Tenemos muchas competencias y, por eso, debemos estar atentos a las innovaciones que podamos hacer”, dice Alejandro Arnaiz.

Por el momento, la empresa está aprovechando sinergias con la telefonía móvil. 450 millones de personas utilizan sus celulares para acceder a internet y la cifra aumentará hasta los 1.000 millones en 2013, según el IDC Worldwide Digital Marketplace Modela and Forecast publicado en 2009.

Según datos de Skype, los móviles están presentando una importante oportunidad para poner allí sus servicios de chat (aunque no aún de voz). Cerca de 10 millones de iPhones en el mundo ya han descargado su software. “Hay una migración a la línea móvil y la tendencia es a estar en las redes de internet, cosa con la que Skype cumple”, dice Arnaiz. Por lo mismo, la compañía quiere profundizar la relación con operadores móviles y fabricantes de dispositivos –a quienes ofrecen versiones adaptadas de este software– para ir integrando sus beneficios. “La tecnología irá avanzando y para ir a la par con ellos tenemos que ir agregando nuevos servicios y buscando nuevos diferenciadores”, dice Arnaiz.

De aquí a dos años Skype quiere llegar a los US$ 1.000 millones y para que eso ocurra no sólo debe haber más casos como el de Valeria y Alejandro, que cargan dinero a su Skype y realizan llamadas a teléfonos móviles, sino que también deben lograr que las nuevas tecnologías a las que se asociaron lleguen a un consumo más masivo. “La televisión es un buen ejemplo y en el futuro habrá que implementar más aparatos de este tipo con internet”, dice Manrique Brenes

A través del lente

Manrique Brenes, director de negococios de Skype.

El 33% de las llamadas que se hacen por Skype usan webcams, y se espera que la cifra crezca. Por eso, la empresa se asoció a principios de este año con la desarrolladora de software estadounidense Trinity Convergence para desarrollar sistemas de videoconferencias. También se unió con LG y Panasonic para integrar su software a televisores conectados a internet y a la empresa taiwanesa FaceVsion, que creó una cámara web optimizada para las funciones de Skype. La idea es poder ofrecer los mismos servicios que se obtienen en un computador, pero a través de la TV de alta definición.
Trepando por la amazonía
El fruto brasileño açaí salta a la fama. Pero expandir su producción enfrenta desafíos



El brasileño Francisco Santos de Carvalho, de 47 años, nunca pensó que el fruto rojo que crece en las riberas de su natal Estado de Pará le permitiría ganar mucho dinero. Pero así ha sido. De hecho, este fruto, el açaí, consumido históricamente por segmentos pobres de la población, se ha convertido en una suerte de niña bonita en todo Brasil y ahora también en EE.UU. y Europa.

Pero con la mayor demanda vienen los mayores precios. El alza ha sido exponencial y los productores apuestan por seguir aumentando su producción. Aun así la tarea es compleja. Sus métodos de recolección y distribución son arcaicos, por lo que un 30% de su producción se pierde.

El açaí se cultiva en las altas palmeras del nordeste de Brasil y entre sus propiedades destacan el ser un antioxidante, un energético y combatir el envejecimiento, entre otras.

Un reflejo del consumo de açaí en Pará es Belem, uno de los principales municipios donde se cultiva y se procesa este fruto. “Hay 300.000 personas que lo comen diariamente y en el estado hay unas 800.000 involucradas en la cadena productiva”, dice Nardye de Sena, gerente ejecutivo de fruticultura de la Secretaría de Estado de la Agricultura de Pará.

Según Sergio Menezes, director superintendente para el norte del país del Instituto Brasileño de Fruta, Ibraf, en 2008 se produjeron 600.000 toneladas del fruto, de las cuales 60% va al consumo local del estado, un 20% al mercado brasileño y otro 20% al mercado externo (EE.UU., Canadá, Francia, Japón, Chile, Argentina y Holanda).

Entre 2003 y 2008 la producción de açaí creció un 126% y los precios de ventas al por mayor subieron un 166%, según estadísticas entregadas por Gustavo Marquim, secretario de política agrícola del Ministerio de Agricultura del estado de Pará. Es decir, un kilo, que costaba 33 centavos de dólar, pasó a 90 centavos.

Euvaldo Bringel Olinda, presidente del Instituto Frutal de Brasil, está convencido de que hay que encontrar nuevas formas de cosecha. “Muchas de las plantaciones están en lugares de difícil acceso y eso provoca que al menos un 30% de la producción no se recolecte”, dice.

Lo mismo comparte Santos, quien ahora es dueño de una hacienda en el municipio de Santa Isabel en Pará, donde tiene 10 hectáreas plantadas de açaí para realizar estudios de cómo aprovechar mejor el fruto.

De Sena cree lo mismo, por eso argumenta que se creó una vara de aluminio, que mide seis metros de altura y contiene una navaja para cortar y un recipiente para recibir el cultivo. Pero la vara hasta ahora no es suficiente.

De Sena cuenta que, aparte de buscar técnicas para el futuro, están desarrollando un proyecto que busca que los productores sean quienes procesen y comercialicen directo con EE.UU., labor que hasta ahora estaban haciendo empresas extranjeras. Pero reconoce que el proceso es lento porque “el productor no tiene idea de los mercados y lo estamos acompañando para que tengan las condiciones de competir a la par con las grandes industrias”, concluye.

Independientemente a todos estos desafíos, Bringel Olinda cree que hay que estar preparados, porque es un fenómeno que recién comienza. Santos es más soñador aún. “Pienso que de aquí a cinco años el açaí va a estar en todo el mundo”, enfatiza.

Y es de esperar, porque si su precio sigue aumentando y su producción sigue subiendo, podrá cambiar más realidades en la Amazonía brasileña, donde quienes vivían en la extrema pobreza han comenzado a trepar por la escala social.

Cambio de hoja



Para los adolescentes de EE.UU., la moda es dejar de fumar cigarros y consumir marihuana. Así lo reveló un estudio realizado por la Universidad de Michigan, que después de consultar a 46.097 alumnos, muestra cómo el consumo de la cannabis va en aumento y está próximo a superar al del tabaco entre los jóvenes. Según el estudio, un 42,6% probó la cannabis al menos una vez en su vida, ligeramente por debajo del 44,7% que fumó tabaco. El motivo sería que mientras crece la noción que fumar tabaco es perjudicial para la salud, muchos jóvenes siguen creyendo que consumir la droga no es dañino. En América Latina los números son mucho más bajos. Según cifras de organismos afiliados a las Naciones Unidas, los mayores niveles de consumo de marihuana se observaron en Argentina, Chile y Uruguay, con cifras de alrededor de un 7% en los dos primeros y un 6% en el último. Al parecer —y en el caso de que se legalizara—, la marihuana puede transformarse en un buen negocio para aquellos que no quieran seguir invirtiendo en tabaco.

Más al PIB



Al inmigrante se le mira mal en muchos lugares de Estados Unidos y, por lo general, se le paga menos que a un nacional por el mismo trabajo realizado. Aun así, el reporte “Inmigrantes y la economía”, elaborado por David Dyssegaard, director de la Iniciativa de Investigación de Inmigración del Fiscal Policy Institute, señala que es mucho lo que los recién llegados aportan a la economía de Estados Unidos. Documentados, o no, los inmigrantes tienen edades más acordes para trabajar, y si en Miami representan el 37% de los habitantes, su aporte al PIB es de un 38%. “Me sorprende lo que pasa en Nueva York”, dice Dyssegaard, donde el nivel de educación ha aumentado. Ejemplo de ello es que el 54% de quienes trabajan en servicios alimentarios son inmigrantes. En el resto de las regiones los resultados arrojaron que el 24% ocupa puestos gerenciales y profesionales. Otro 25% está en áreas más técnicas, de ventas y apoyo administrativo y un 22% juega el rol de empresarios o propietarios de negocios. Cabe destacar que del total de extranjeros que hay en Estados Unidos un 47% son latinoamericanos.
Estudiantes, los futuros desempleados




A pesar del repunte que se espera para el crecimiento económico en América Latina, pocos esperan que la tasa de desempleo baje. Jurgen Wellen, Oficial de Asuntos Económicos de la División de Desarrollo Económico de la Cepal, afirma que en 2009 muchos jóvenes decidieron estudiar en lugar de buscar un trabajo que, en medio de la crisis financiera, difícilmente conseguirían. Pero ahora saldrán a buscar oportunidades al mercado laboral, lo que hará crecer la fuerza de trabajo. “Con una proyección económica de un 4,1% para la región, no creo que haya mucho dinamismo para disminuir el desempleo”, dice Wellen. En América Latina y el Caribe, entre 2007 y 2009, este porcentaje subió de 7% a 8,2%, mientras que en el mundo llegó a 212 millones, 34 millones más de lo que había en 2007. El experto acota que los países de la región más vinculados a EE.UU. serán los que tendrán más problemas de recuperación, mientras que los que tengan mayor cercanía con los asiáticos serán los más beneficiados. De todas maneras destaca que de América Latina Brasil presentará el mayor crecimiento y su inactividad laboral bajará de forma gradual.

Tuesday, April 06, 2010

Marcando terreno

Curitiba, ciudad brasilera que destaca por su calidad de vida, se ha vuelto una de las ciudades más competitivas de América Latina para hacer inversiones y apuesta por convertirse en un modelo de crecimiento integrado en la región.



Son las 9 de la mañana y Samille sale de su casa para ir al mercado. Llama la atención que nadie grita los precios y sus productos. El lugar es limpio, la gente espera prudente la pregunta del comprador.
Al costado de ese lugar, en la misma calle “Rua da Paz”, hay otro lugar que busca reforzar la característica de ciudad verde. Se trata del primer mercado orgánico permanente de Brasil, que surgió con el apoyo del ministerio de Desarrollo Agrario y la municipalidad de Curitiba. En cada local se venden productos certificados para la seguridad de los consumidores. Se pueden encontrar desde lechugas hasta cremas orgánicas.


Y es que esta ciudad si bien es reconocida mundialmente por sus servicios de transporte — buses articulados con un sistema interconectado a través del cual uno puede bajar en una estación “tubo” (paradero cerrado) y puede hacer transbordo para recorrer toda la ciudad—, hoy quiere transformarse en el pulmón verde de la región y mejorar aún más la calidad de vida para transformarse en uno de los mejores lugares para vivir de América Latina.
Reflejo de ello es que durante marzo en las calles había muchos carteles que daban cuenta de un evento: “Ciudades innovadoras”. Y es que, al parecer, esta ciudad esta organizando constantemente actividades que buscan un enfoque sustentable desde la perspectiva social, empresarial y medioambiental.


Ojo mundial
A la Conferencia Internacional de las Ciudades Innovadoras 2010, que se estaba desarrollando en las dependencias de la Federación de Industrias del Estado de Paraná (Fiep), asistieron más de 80 especialistas nacionales e internacionales, entre ellos europeos, estadounidenses y asiáticos.
Aún no comenzaba la primera exposición y en las pantallas gigantes, ubicadas detrás del lugar acomodado para los expositores, podían leerse a algunas preguntas que los asistentes tenían para los entrevistados.
“Tenemos la certeza que nuestra línea verde es una práctica exclusiva en América Latina. No hay flota que esté movida 100% con biocombustibles y nosotros estamos caminando en esa dirección”, dijo en su discurso inaugural Beto Richa, en ese entonces alcalde de Curitiba y hoy actual candidato para Gobernador del Estado de Paraná. En ese proyecto que comenzó en 2007, se han invertido US$ 67.000 millones de dólares y atiende a cerca de 32 mil pasajeros. “Necesitamos la aprobación de la población. Por eso, en cinco años llegamos a hacer 300 audiencias públicas, en 75 barrios de las ciudades de Curitiba”.
Y el transporte no es sólo una de las cualidades por las que sus habitantes la prefiere. Curitiba tiene un PIB de US$ 21.300 millones (5º de Brasil y con un crecimiento de un 17% en 2009 a pesar de la crisis económica), la menor taza de desempleo de Brasil (3,8%, mientras que en Sao Paulo la cifra se eleva hasta un 7,5%). El costo de la vida (canasta básica) es de US$ 117, cifra inferior a la de Rio de Janeiro y Sao Paulo y el flujo turístico alcanza los 2,24 millones de turistas. Se suma además que cerca del 96% de su población sabe leer y escribir, hay 56 instituciones de educación superior y 141 redes de salud.
En una ciudad donde hay 45 hectáreas de área verde por persona, la población no pierde el tiempo y aprovecha los 120 kilómetros de ciclovías que existen. Aunque a muchos les parezca extraño, en los sectores donde hay mayor riesgo social, para evitar que los jóvenes caigan en la droga u otros vicios, tienen clases de fútbol desde las 22:00 horas hasta las 2:00 de la madrugada. Y como no, si es Brasil.

Verde por todos lados
Aunque podamos decir que Curitiba es una ciudad verde, es bastante madura a la hora de atraer inversiones. Para desarrollar mejores proyectos e iniciativas, la Municipalidad cuenta con la Agencia Curitiba de Desarrollo. Ésta es la encargada del crecimiento sustentable de la ciudad y para aquellas empresas que están interesadas en invertir en la zona, hasta tienen un libro llamado “Guia do investidor” (guía del inversionista), donde se entregan todas las cifras de la ciudad (población, PIB, comercio exterior, transporte, infraestructura, entre otros).
“Hay que pensar en un desarrollo sistémico integrado y eso es lo por lo que las empresas también nos eligen”, dice Juraci Barbosa, Director-Presidente de la Agencia Curitiba de Desarrollo. Aunque destaca la importancia de ciudades latinoamericanas como Sao Paulo, Rio de Janeiro, Belo Horizonte, Santiago, Buenos Aire, Caracas y Bogotá, cree que Curitiba es la más completa en cuanto a logística, movilidad, conectividad, cuestión ambiental mano de obra y proximidad con el cono sur. Por eso, ahora el gran desafío de la ciudad es la creación de un metro, que esperan que esté listo antes del mundial del 2014 porque es sede de uno de los partidos que se celebrará.


En Curitiba hay varias vías exclusivas sólo para buses, que circulan entre las dos pistas tradicionales (una con dirección norte y otra sur). En esas líneas se construirá un metro y sacarán del recorrido a los habituales buses. “Donde estos buses pasan vive mucha gente, entonces con ese proyecto habrá más silencio y aumentarán las áreas verdes, las ciclovías, los parques y las actividades deportivas”, cuenta Barbosa, mientras relata que Curitiba es una ciudad planeada y, por lo mismo, tiene el plan de sustentabilidad en su esencia. Tanto es así que en los últimos dos años 114 empresas asignaron más de 16.000 nuevos puestos de trabajo.
Aparte de esa inversión, la ciudad está desarrollando desde 2005 el programa Tecnoparque, que busca estimular el desarrollo de la alta tecnología. El propósito es que entre los sectores gubernamentales, científicos y empresariales, se construya un lugar para mejorar el conocimiento de las actividades en esta área. Según la agencia curitibana este también es un buen factor para que la innovación se integre a las empresas.
Pero la misión que queda aún es grande porque desde la perspectiva de Barbosa “hay varias cosas que resolver. Es necesario mejorar las necesidades básicas fuera de la ciudad porque o si no las presiones vienen de otros lugares”.
Becho Richa, dice que todo lo que ha conseguido es porque han escuchando a la población en las audiencias públicas y han direccionado las inversiones a las expectativas de la sociedad para trabajar en forma conjunta con ellos. Quien continuará a cargo de la ciudad será el actual “viceprefecto”, Luciano Ducci. “Nuestro próximo alcalde siempre estuvo a nuestro lado participando de todas las decisiones que nuestra administración tomó. Es muy competente, trabajador”, dice Richa.
Sin duda Curitiba es una ciudad atípica en Brasil, donde no ha playa y tal vez pocos saben bailar samba, pero que ha acaparado las miradas de los inversionistas mundiales y en unos años más, puede transformarse en la nueva capital de América Latina.